- "Consola Wii última generación 2 mandos Wii + 2 Nunchuk + 1 Wii Zapper + programación para copias y acceso a Internet + 6 juegos originales + 6 copias (TODO NUEVO y CON GARANTÏA DE 1 AÑO) $1.150.000.oo Pesos Moneda colombiana¨10 ULTIMAS CONSOLAS!!"
- "VENDO CAMIONETA CHEVROLET CAPTIVA 2008 CON 32.000 KILOMETROS, PERFECTA! CUESTA 72 MILLONES. MÁS BARATA QUE EN EL MERCADO".
- Vendo Toallas de playa de AGATHA RUIZ DE LA PRADA".
- "Necesito Tractomulas Carboneras para trabajar RUTA: HATILLO _ BARRANQUILLA.
Pagan por carga puesta. Trabajo directo con cementera". - "Busco Comercializadora de Carbón, 5 camionetas para trabajar con Ecopetrol".
- "...Busco 20 dobletroques de 20 toneladas contrato a un año".
- "Preparando una Charla para Comunicadores...".
- "Concierto 29 de NOV the Hall effect, Divagash, DJ Makintouch en el Castillo
Marroquín". - "Buscando Novia...(de nada por la cuña Alejo.... jejejeje)"
En últimas lo que hace Alejo es ahorrarle a la gente conseguir lo que necesita. En buena parte eso hacen muchos negocios, ahorrar tiempo. Y lo hace con una combinación, de contactos, elocuacia y suerte. Mejor dicho, conoce a mucha gente, mucha gente le cree (se toma un galón de agua y arrancan las babas... jejeje) y las oportunidades le caen del cielo.
Ojo, no me entiendan mal, no quiero decir que los negociantes no trabajen. Al contrario. Mover una serie de negocios disímiles entre si, en ocasiones al tiempo; generar las relaciones, la confianza y la credibilidad necesarias y comprender como se mueven muchos sectores distintos es una cosa complicadísima y que requiere de mucha disciplina.
Esa es una cosa que me sorprende: la disciplina que puede llegar a tener Alejandro, principalemente por que no la tengo y creo que jamás lograré trabajar en algo sin la presión del tiempo. De hecho, Alejo solía ser tan indisciplinado o más que yo. De hecho, tuve que encerrarlo en mi casa un fin de semana con el único objeto de que terminaramos la tesis. De lo contrario aún seguiría estudiando...El hecho es que Alejo, César (mi otro gran amigo de la Universidad) y yo teníamos la capacidad de posponer el trabajo hasta cuando ya era inevitable. Solíamos llegar a casa de César pasado el medio día con una agenda planeada: a las dos de la tarde almorzamos y a las Tres arrancamos a trabajar.... a las 3:00 decidíamos que el almuerzo ameritaba una siesta y que a las cuatro arrancaríamos a trabajar, y a las cuatro decidíamos que trabajar recien levantados no era eficiente y que terminar la siesta ameritaba un cafecito... pero como el café es charlado y con cigarro entonces arrancabamos a las cinco. A las cinco había una nueva agenda (que se firmaba recuerdo)... pero a las siete ya era hora de comer....Este ciclo se repetía hasta que nos dabamos cuenta de que íbamos de largo o de que ya no había tiempo para nada... Así que aprendimos a trabajar bajo presión. Alejo y César al parecer lograron salir de ese ciclo demoniaco, pero a mi siempre me ha costado.
En fin, todo esto va a lo siguiente: Una de las preguntas que nos hacemos los mastercitos es si esta inversión en tiempo y dinero tendrá algún retorno, si seremos más exitosos o no después de todo esto... En últimas me parece que no necesariamente, pero que sí mejoramos nuestras oportunidades. Al fin y al cabo nada reemplaza el insitinto de un buen hombre de negocios, nada reemplaza la confianza que has ganado con un trabajo serio y nada es mejor que la disciplina y el trabajo serio. Los que sí podemos esperar los mastercitos es afinar las habilidades que ya tenemos, crearnos una visión más amplia, herramientas que nos amplien las opciones...




Creo lo mismo.
ResponderSuprimirA mí me cuesta mucho adaptarme a ese ritmo que has denominado "demoniaco" y eso que en donde vivo hay mucha gente que sí puede hacerlo. Al final de cuentas creo que más allá del ritmo que llevas quedan dos cosas: 1. la persona que eres 2.los resultados que obtienes. Tus prioridades, sus resultados y cuan feliz seas. Comerciante, estudiante, periodista, profesor, al final hay muchas cosas de esas cosas que pasan y queda el sendero que has abierto y (como dice una película) los momentos de tu vida que te han hecho perder la respiración.
AMPM