lunes 22 de noviembre de 2010

¡Voy a Demandar demandar a la revista People!










Voy a demandar a la revista People. No sólo voy a demandarlos, pienso quitarles hasta la camisa. y por ahí derecho los pantalones, las medias y los zapatos que me parezcan simpáticos. Estoy realmente indignado, Colérico, esto es sencillamente indignante, inaudito, impensable...

Verán, la semana pasada la prestigiosa publicación publicó la lista de los hombres vivos más sexys. yo no sabía que tal cosa existía, pero gracias a Twitter uno se entera de un montón de cosas que no imagina (a propósito, pueden seguirme en @miamigojuanito), entre ellas que people dedica una edición hace 25 años a relacionar a hombres más deseables del planeta.

Como buen hombre me considero uno de ellos (realmente yo pondría mi nombre en la lista 100 veces), entonces acudí presuroso a la página de Internet de la revistas para asegurarme de que la foto que tuvieran captara mi mejor ángulo. Encontré para mi sorpresa no aparezco en la lista. Considero esto un error garrafal por supuesto, una total falta de rigor periodístico y de respeto con el oficio.

Haciendo caso omiso de mi naturaleza decidí que todo esto debía ser un error inocente. He estado muy ocupado estos días y seguramente no me encontraron para la sesión de fotos. Lo mejor era llamarlos y darles la oportunidad de corregir. Me contestó una mujer en la redacción con voz gangosa y tono de pocos amigos:

People: Revista People, buenas tardes, ¿En qué puedo ayudarle?.
Juanito: Buenas tardes señorita. Llamo para avisarles que cometieron un terrible error. No me incluyeron en la edición de los hombres más sexys de su revista. Creo que aún es tiempo de corregir e incluirme en la edición en Internet. Puedo mandarle una foto ahora mismo. Podré también esperar para que me de la portada en su próxima edición.
People: Perdone señor, ¿Quién es usted?
Juanito: Disculpe señorita, es verdad, usted no me conoce. Soy Mi amigo Juanito y creo que debería haber aparecido en su revista.
People: ¿Me está hablando en serio?
Juanito: ¡Por supuesto que sí! ¿Cree que la llamaría si no fuera así?
People: ... eeehh... Bueno, cuénteme, ¿ha protagonizado alguna película o serie de televisión?
Juanito: Pues una vez aparecí fugazmente en una puesta en escena que yo mismo escribí y dirigí en la Universidad. Además dicen que me parezco mucho a Charria, un tipo famoso en Colombia y que sale en varios programas de televisión.
People: ¿Intentemos por otro lado Es deportista?¿Tiene las abdominales marcadas?¿Ha ganado títulos mundiales?
Juanito: Gané algunas cosas en el colegio con el equipo de baloncesto, pero ya no tengo las medallas. Tomé algunas clases de Karate también... pero lo dejé porque el ejercicio arruinaba mi estilo para tomar cerveza y arrojar la colilla del cigarrillo
People: ¿Canta? ¿Está en una banda? ¿Ha ganado un grammy latino?
Juanito: No señorita, canté en el coro del colegio en la primaria. Pero mi amigo Edgar toca el acordeón y tengo serias esperanzas en que un día seremos el nuevo binomio de oro. Además si no tengo un grammy latino es porque no quiero, con todas las categorías que se inventaron lo difícil es zafarse de uno de esos.
People: Lo lamento señor, pero en esas condiciones no puedo incluirlo... veo además en su blog que está perdiendo el pelo.
Juanito: ¡Esto es indignante señorita! El principe William está perdiendo el pelo también y le dieron una sección completa en su revista. Sepa usted que la modelo que se va a casar con él lo aprecia con su alopecia... además en su lista hay varios colegas calvos y feos como un elefante...
People: Pero es que el príncipe...
Juanito: ¡Qué príncipe, ni que príncipe! Así le decíamos a un árbitro de fútbol en la Universidad que vivía borracho... A propósito, no entiendo porque no puedo aparecer. En su listado hay un tipo que baila con un chaleco, sin camisa, un cinturón dorado y una cadena con un dije que estoy seguro que es del divino niño. Creo que lo vi hace ocho días en el siete de agosto arreglando una buseta.
People: Señor, no sé que es una buseta...
Juanito: Sí, no se haga, lo vi con Mario López y Tommy Lee... estoy seguro de que los tres tienen una empresa de transporte que gerencia Mario desde que terminó salvado por la campana...
People: Señor, voy a colgarle ahora...

Como supondrán, no puedo permitir que este ultraje quede así. Mi mamá y mi abuela siempre han pensado que soy encantador y tengo varias ex novias que coinciden en que soy menos feo que mandíbula y más simpático. ¿Qué pasó con aquella buena costumbre de valorar a un hombre por su fealdad? ¿Cuándo empezamos a pensar que un hombre debe ser trabajador y que la panza puede ser sinónimo de bondad, esfuerzo y responsabilidad?¿Desde cuándo hay que parecer andrógino para ser sexy?

Lo lamento mucho, pero merezco la portada de la revista y pienso demandar a la Revista People para conseguirla junto con sus camisas, sus pantalones sus medias y sus zapatos. Sé que mi demanda terminará en una acción colectiva. Charria y todos los amigos del siete de agosto de Mario López se unirán a mi y triunfaremos para volver a la época dorada en la que el hombre entre más feo más hermoso.

martes 16 de noviembre de 2010

Mi no-amigo,el capitán fantoche

Las identidades de los personajes y entidades que aparecen en esta entrada han sido cambiadas para protección del autor. Es decir, pura cobardía... jejejejeje...

- "Saludos mi amigo Juanito..." escribió el Capitán Fantoche en el chat de Facebook.
- "Qué tal Capitán, ¿Cómo va todo?" respondí.
- "¡Espléndido!", escribió con euforia... "Quiero informarte que para tu gran orgullo, de nuestra alma mater, del país y beneficio de la humanidad; he sido nombrado presidente de la Unión Mundial de Fantoches (UMF)... te envío el vínculo con la noticia para que puedas comunicarlo a todos tus conocidos y esparcir esta buena nueva"...

Luego de esta maravillosa noticia que claramente beneficia a la humanidad no pude más que preguntarme dos cosas: 1) ¿Por qué demonios el Capitán Fantoche me saludaba como si fuera spock en viaje a las estrellas? y 2) ¿De dónde sacó el Capitán Fantoche que a mi, al alma mater, al país o a la humanidad nos podría interesar que lo nombraran presidente de la UMF?

- "Mi nombramiento hará que muchos jóvenes puedan seguir mi ejemplo y dedicarse a la fantochada (la palabra existe, define la acción propia de un fantoche según la RAE)... Esto apúntala mi labor como fantoche y maestro de fantoches. Será un orgullo colaborar para que cada vez seamos más en Colombia y América Latina..."

A estas alturas de la charla yo ya había decidido eliminar al personaje de mis contactos de Facebook, cambiar mi número de celular en cuanto pudiera, mudar mi oficina al otro extremo de la ciudad, cambiar mi nombre, mi ciudadanía, ponerme lentes de contacto y probablemente comprar una peluca que ocultara mi calvicie para que el Capitán Fantoche no pudiera volver a encontrarme jamás.

Y créanme, lo intenté: No pude cambiar el número de mi celular por más que insistí porque el número es corporativo y aunque insistí vehementemente en que cambiáramos de operador nadie me hizo caso, no me aceptaron la solicitud de asilo en Nicaragua ni Venezuela (vaya uno a saber por qué) y resultó que los lentes de contacto y las pelucas me dan alergia.

Así las cosas, tuve que recurrir, frustrado, a mi último recurso: Violar las normas sagradas de las redes sociales y borrarlo de mis contactos. Por si no lo han notado, en este nuevo mundo interconectado, en el que la privacidad no existe (aún menos para aquellos que somos realmente activos en las redes sociales); borrar un contacto es prácticamente una declaración de guerra. No sólo porque el afectado se de cuenta, sino porque es una declaración pública de que esa persona en verdad no te simpatiza. Es el equivalente digital de sacarle la lengua a alguien, meterle la maleta en la caneca o rayarle la puerta del carro.

Sé que mi decisión parece drástica e incluso cargada de envidia, pero créanme que no tuve más remedio. Al menos cada tres meses el Capitán Fantoche me escribe largas peroratas acerca de sus triunfos personales, me comparte links de artículos que el mismo ha escrito o hecho escribir hablando se magnificencia o visita mi oficina, vistiendo corbatas fluorecentes de nudos demasiado anchos y peinado demasiado tieso, para contarme de sus incontables viajes internacionales a dictar conferencias o recibir premios que nadie en verdad conoce, pero que el gestiona activamente.

Normalmente esto no sería problema. En general me alegro por los triunfos de los amigos o conocidos y no tengo autoridad moral para criticar la prepotencia (al fin y al cabo hice un MBA y si algo es innegable es que un resultado colateral un ligerísimo aumento del ego).

El Capitán, sin embargo, tiene la fastidiosa capacidad de hacer que todo gire alrededor de si mismo y no demuestra el menor asomo de querer hacer nada por nadie. Verán, al final todos nos movemos por tres razones básicas (advierto que esto es una simplificación muy burda de la teoría de las motivaciones): Porque nos recompenzan (con plata o reconocimiento), porque nos satisface (aprendemos, nos gusta) y porque hacemos algo por otros (la familia, el cliente).

Esa descarada manera de buscar reconocimiento, reconocimiento, reconocimiento sin pensar en el otro me parece sinceramente repugnante. Porque por ello hay ejecutivos brillantes que no forman a sus equipos ni son capaces de hacer equipo, consultores que en verdad no comparten su conocimiento para el mejor interés de sus clientes, padres que terminan enseñándole a sus hijos que todo pueden tenerlo con el incentivo adecuado y viviendo la vida por ellos.

Esa gestión de la fama que va más allá de mantener el buen nombre y la buena imagen, esa búsqueda de pleitesía constante, esa lisonja permanente, hace que personajes como el Capitán Fantoche se me antojen poco confiables y traicioneros.

Yo,yo prefiero la gente que triunfa, pero que también fracasa a ratos, la que prefiere trabajar porque cree que en algo ayuda, no porque cree que le traerá premios y reconocimientos. Prefiero a la gente buena que trabaja y no a la que trabaja para que le digan que es buena.

De todas maneras admito que tengo algo de envidia... ¿Por qué la UMF pierde su tiempo nombrando al Capitán Fantoches como su presidente, cuando podrían tener a la humildad hecha hombre, a la brillantez encarnada, a la genialidad universal, ¡a MI! como su líder? Piénsenlo... mi principal virtud es la humildad..jejeje...

domingo 16 de agosto de 2009

Juanito, el Titán y el carro

Ando muy contento porque por fin voy a tener centro comercial cerca de mi casa. Se llama Titán Plaza y quedará ubicado en la Calle 80 con avenida Boyacá, a unas cuantas calles de donde vivo.
Sé que suena un tanto provinciano, pero en verdad estoy entusiasmado con el proyecto. Verán, mis hermanos y yo crecimos en un barrio que se llama Villas del Madrigal, en la calle 80 con carrera 99, una especie de suburbio que diseñó mi papá y que construyó la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo. Fue un buen lugar para crecer: teníamos una casa grande y bonita, el barrio era relativamente seguro y siempre tuvimos compañeros de juego. Lo único malo es que era muy lejos de todo.

El madrigal, como le decíamos, quedaba prácticamente fuera de la ciudad en ese entonces y aunque había un par de barrios más al occidente, estábamos ya en punto en el que a la gente le parecía que había dejado la civilización, porque las vías estaban a desnivel (el carril occidente-oriente estaba literalmente más arriba que el contrario) y llegaban apenas unos cuantos buses, la mayoría de ellos recorriendo la calle 80. Sólo dos de ellos venían del norte de la ciudad, de Unicentro lo que hacía mayor la distancia a los ojos de mis compañeros de colegio. Todo en la vida es cuestión de percepciones y tener que tomar dos buses y demorarse una hora en el viaje les parecía terrible.

Para nosotros, quienes vivíamos allá, era también un asunto complejo, no sólo por la distancia sino porque debíamos confiar en las tiendas de barrio para conseguirlo todas esas cosas que se necesitan cada día: Una libra de azucar que se acabó, un nuevo tarro de shampoo (que palabra tan fea...), la cartulina para las tareas... Pero cualquier cosa más compleja que eso requería de la compleja logística de ir hasta Unicentro y por lo menos tres horas para ir, comprar y volver. Puede parecer exagerado, pero piensen en que tienen 13 o 14 años y la urgente necesidad de invitar a una amiga a comer a Crepes por ejemplo... ¿ya me entienden?

Pensándolo bien, si era bastante lejos....

Bueno, la cosa es que me acostumbré a salir temprano a todos lados y de todos lados, a tomar dos buses para llegar a cualquier sitio y a cruzar la calle sin un puente peatonal cerca y escalando esa pequeña diferencia de altura entre una calzada y otra, hasta que perdimos la casa. Ese no es un tema que vaya a tratar en este momento, pero cuando entré a la Universidad tuvimos que trastearnos a un sitio más central, la Boyacá con 80.

En principio podría parecer un buen cambio, al menos en términos de transporte, es verdad. Pero resulta que al genio del alcalde de turno se le ocurrió que la zona debía ser uno de los puntos neurálgicos del sistema Transmilenio. Entonces adecuaron las vías, el transporte público finalmente dejó de ser problema y aparecieron los enormes centros comerciales (el portal de la 80, Unicentro de Occidente.. )...¡¡¡¡JUSTO CUÁNDO ME IBA!!!!¿¡No podía ser un año antes?! ¡¡¡¡Noooooo... tenía que ser el día en que yo subia mis cosas al camión!!!!... por supuesto... el sistema, el gobierno, el statu quo, los masones, los rosacruces, los limunatti, Mulder y Scully... todos confabulados contra mi cambiaron la ciudd el día en que me iba... no pueden ver un pobre contento...

Siempre he tenido ese pequeño resentimiento con la ciudad y sus gobernantes. Pero finalmente se hará justicia y Ospinas y Cusezar, dos importantes compañías constructoras, erigirán a cuatro cuadras de mi casa el magnificente Titán Plaza, que tiene un nombre horrible, pero me permitirá reclamar mi derecho de sumarme a las miles de personas que pueden ir a comer a crepes, ver una película o comprar cartulina para los trabajos sin tener que sacar el carro del parqueadero. ¡Ahora nunca estaré desparchado, podré ir a dar una vuelta al centro comercial cuando no haya nada que hacer!¡No más viajes de una hora para poder comprar ropa o zapatos!¡Por fin podré tener todo lo que soñé al alcance de la mano!...

Ahora sólo quisiera tener entre 14, 15 o 16 años y no tener carro...

martes 28 de julio de 2009

el orden de las cosas y la empanada con ají

A algunos le gusta la precisión histórica... a mí, a veces me gusta hablar carreta... así que esta entrada está repleta de inexactitudes históricas, políticas, filosóficas y de todo lo que puedan imaginar... a mi me parece graciosa, por eso la publico...

Insisto. Comer empanada sin ají es un despropósito. Hace un par de días me encontré con uno de tantos eventos que organiza la Universidad, en los cuales siempre damos regrigerio. Y adivinen qué, en éste el entremés eran unas suculentas empanadas acompañadas de un enorme recipiente de ají. ¡¡¡AJÍ!!! Todavía hacen ají en la Universidad. Lo cual es una buena noticia, lo cual demuestra que aún tenemos la capacidad técnica y operativa para prepararlo. Es decir: ¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE! Ahora la cosa era verificar que se estuviera distribuyendo masivamente.

Así que entusiasmado y antojado con la imagen del platico de ají me animé a hacer mi pregunta habitual a la hora del desayuno:

- Juanito:¿Mona, hay ají?
- Mona: No mono, todavía no ha llegado...
- Juanito: ¡Pero como esperan que la gente coma empanada sin ají!
- Mona: Pues con salsita embarcadero...

Entonces fue la ira santa y la justa indignación. La salsa embarcadero es una especie de mezcla de mayonesa y mostaza que produce el Mesón de La Sabana y empaca La Constancia (Sí, La constancia aún existe) que se ha convertido en uan especie de condimento necesario en la Universidad. ¡Pero no tiene picante! No es esa mezcla de cebolla y tomate con algo páprika y ají que tanto extrañamos.

Por supuesto no podía gritar, ni tenía mucho sentido hacerlo, al fin y al cabo la monita no hacía otra cosa que resolver a mi dilema con la opción que le parecía más acertada. Así que terminé expresando mi frustración con el siguiente cirunloquio (lo escribo como lo recuerdo que es como finalmente termina siendo la historia... la forma en que alguien se acuerda de una hecho, no lo que realmente sucedio):

- Juanito: Mona, no me pida que coma empanada con ají, menos que coma empanada con salsa u otra cosa. Sumerce tiene que entender que eso no hace sentido. Piénsenlo bien, la empanada fue diseñada para que, una vez mordida, adopte la forma perfecta para recibir esa capa de picante que la hace perfecta. De otra forma no puede llamarse empanada. ¡Comer empanada sin ají es desafiar el statu quo de nuestro tiempo! ¡Es como el tinto sin cigarrillo, como la cervecita sin los amigos, como la ginebra sin tónica, como la novia lejos y la mamá muerta! ¡Por cosas como esas han caido civilizaciones... el imperio romano cayó por la falta de ají! Primero es la empanada sin ají y luego la democracia sin voto, la economía sin reglas, la política sin moral... No podemos ceder ante la decadencia de la sociedad. La empanada tiene que comerse con ají para no caigamos en el caos, para que el mundo siga su camino, no se pierdan los valores y evitemos el fin del mundo como lo conocemos...

En últimas lo que intentaba decir era... ¿De verdad es tan difícil poner cebolla, tomate, paprika y picante en un plato? Tengo hambre y quiero empanada... extraño la empanada...

Mona: jajajajajajajajajaja...
juanito:Bueno mona... que sea un americano doble entonces... al menos nos queda el tinto con cigarrillo.

martes 21 de julio de 2009

Capítulo 1 (de algo… aún no sé qué)

En ocasiones los que escribimos, escribimos porque sí... la mayoría de las veces me parece que el resultado no vale la pena... pero esto puede tener futuro... ya veremos que salé de aquí... no le den muy duro... jejeje...

Subía por una escalera hacia un lugar incierto, apurado, rodeado de una oscuridad absoluta. Era un sitio estrecho, lo sabía porque a ambos lados sentía el frío de los muros, que tocaba para que le sirvieran de guía, intentando adivinar lo que había al frente. De repente, el suelo desapareció y cayó en el vacío. Era todo.

Despertó sobresaltado. Respiraba agitadamente y sentía una opresión en el pecho mientras intentaba asimilar el paso a la conciencia. Sudaba fría y profusamente, sentía escalofríos y tenía una ligera sensación de nauseas; tenía miedo.

La pesadilla lo asaltaba cada tanto, desde que era niño. Entonces podía contrarrestarla poniéndole encima al miedo sus oraciones inocentes, pero perdió esa capacidad junto con la inocencia y ahora tenía que intentar conciliar el sueño con la amargura flotando en el ambiente.

Se levantó y caminó a tientas hasta el baño. Buscó el interruptor sobre el muro y encendió la luz, se echó agua en la cara y se miró en el espejo. Había en su rostro un cierto dejo de terror y pensó que esa debía de ser la misma expresión de quien muere de un infarto.

- Qué mierda…- dijo en voz baja, pues todos en la casa estaban dormidos. – Tengo cara de pánico. Aún sentía el corazón golpeando con fuerza en el pecho y seguía respirando con fuerza y pesadamente. Caminó hasta la cocina del pequeño apartamento y se sirvió un vaso de agua. Luego se acercó hasta la ventana y miró hacia la calle por la que pasaban camiones que a intervalos regulares hacían temblar el piso. ¿Qué estaba pasando? Hace algún tiempo ya que había logrado tener noches tranquilas y ahora todo empezaba de nuevo: Las pesadillas, el poco y mal sueño, el cansancio, la certeza de que algo anda mal sin saber exactamente qué.

Prendió un cigarrillo y aspiró profundamente, iluminado por la luna y la luz gris de un farol de la calle. Exhaló y miró el tabaco envuelto en papel quemarse mientras escuchaba el rumor de la llama avanzando por el cigarro. Fumó de nuevo, largamente, mirando hacia arriba; retuvo el humo durante algunos segundos y lo soltó, esta vez con fuerza. Miró el la punta encendida de nuevo y tiró la colilla por la ventana. Ya era hora de ir a la cama de nuevo. Tenía que descansar.

lunes 20 de julio de 2009

Mi amigo el negociante...

Alejo: Juanito...
Juanito: ¡Qué hubo Alejín...! cuénteme...
Alejo: Necesito 30 toneladas de carbon urgente...
Juanito: ???... ¡Quéeee?
Alejo: Si, ya está vendido sólo hay que hacerlo llegar... hay buena plata...
Ese fregmento es lo que recuerdo de mi última charla con Alejandro Sarmiento. Alejo es uno de mis mejores amigos de la Universidad, compañero de numerosos trabajos, de la tesis (a propósito Alejo, si lee esto todavía me debe los derechos de grado... jajajajajaja... esa platica se perdió), de borracheras increíbles y charlas divertidísimas.
No sé si consiguió el carbon, aunque estoy practicamente seguro de que sí. Verán, Alejo pertenece a esa raro grupo de personas que siempre andan haciendo algo, pero nunca nada en específico; que viven ocupadísimos reuniéndose con gente, pero no tienen oficina; no tienen tarjeta de presentación porque es imposible definir qué hacen con exactitud y además siempre necesitan plata; no porque no tengan como vivir (de hecho viven muy bien) sino porque siempre están invirtiendo en algo nuevo. Mi amigo Alejo es, en resumen, un negociante.
Para ilustrar mi punto copio algunos de los estados recientes de Alejo en Facebook que reflejan su actividad en lo últimos meses:
  • "Consola Wii última generación 2 mandos Wii + 2 Nunchuk + 1 Wii Zapper + programación para copias y acceso a Internet + 6 juegos originales + 6 copias (TODO NUEVO y CON GARANTÏA DE 1 AÑO) $1.150.000.oo Pesos Moneda colombiana¨10 ULTIMAS CONSOLAS!!"
  • "VENDO CAMIONETA CHEVROLET CAPTIVA 2008 CON 32.000 KILOMETROS, PERFECTA! CUESTA 72 MILLONES. MÁS BARATA QUE EN EL MERCADO".
  • Vendo Toallas de playa de AGATHA RUIZ DE LA PRADA".
  • "Necesito Tractomulas Carboneras para trabajar RUTA: HATILLO _ BARRANQUILLA.
    Pagan por carga puesta. Trabajo directo con cementera".
  • "Busco Comercializadora de Carbón, 5 camionetas para trabajar con Ecopetrol".
  • "...Busco 20 dobletroques de 20 toneladas contrato a un año".
  • "Preparando una Charla para Comunicadores...".
  • "Concierto 29 de NOV the Hall effect, Divagash, DJ Makintouch en el Castillo
    Marroquín".
  • "Buscando Novia...(de nada por la cuña Alejo.... jejejeje)"

En últimas lo que hace Alejo es ahorrarle a la gente conseguir lo que necesita. En buena parte eso hacen muchos negocios, ahorrar tiempo. Y lo hace con una combinación, de contactos, elocuacia y suerte. Mejor dicho, conoce a mucha gente, mucha gente le cree (se toma un galón de agua y arrancan las babas... jejeje) y las oportunidades le caen del cielo.

Ojo, no me entiendan mal, no quiero decir que los negociantes no trabajen. Al contrario. Mover una serie de negocios disímiles entre si, en ocasiones al tiempo; generar las relaciones, la confianza y la credibilidad necesarias y comprender como se mueven muchos sectores distintos es una cosa complicadísima y que requiere de mucha disciplina.

Esa es una cosa que me sorprende: la disciplina que puede llegar a tener Alejandro, principalemente por que no la tengo y creo que jamás lograré trabajar en algo sin la presión del tiempo. De hecho, Alejo solía ser tan indisciplinado o más que yo. De hecho, tuve que encerrarlo en mi casa un fin de semana con el único objeto de que terminaramos la tesis. De lo contrario aún seguiría estudiando...El hecho es que Alejo, César (mi otro gran amigo de la Universidad) y yo teníamos la capacidad de posponer el trabajo hasta cuando ya era inevitable. Solíamos llegar a casa de César pasado el medio día con una agenda planeada: a las dos de la tarde almorzamos y a las Tres arrancamos a trabajar.... a las 3:00 decidíamos que el almuerzo ameritaba una siesta y que a las cuatro arrancaríamos a trabajar, y a las cuatro decidíamos que trabajar recien levantados no era eficiente y que terminar la siesta ameritaba un cafecito... pero como el café es charlado y con cigarro entonces arrancabamos a las cinco. A las cinco había una nueva agenda (que se firmaba recuerdo)... pero a las siete ya era hora de comer....Este ciclo se repetía hasta que nos dabamos cuenta de que íbamos de largo o de que ya no había tiempo para nada... Así que aprendimos a trabajar bajo presión. Alejo y César al parecer lograron salir de ese ciclo demoniaco, pero a mi siempre me ha costado.

En fin, todo esto va a lo siguiente: Una de las preguntas que nos hacemos los mastercitos es si esta inversión en tiempo y dinero tendrá algún retorno, si seremos más exitosos o no después de todo esto... En últimas me parece que no necesariamente, pero que sí mejoramos nuestras oportunidades. Al fin y al cabo nada reemplaza el insitinto de un buen hombre de negocios, nada reemplaza la confianza que has ganado con un trabajo serio y nada es mejor que la disciplina y el trabajo serio. Los que sí podemos esperar los mastercitos es afinar las habilidades que ya tenemos, crearnos una visión más amplia, herramientas que nos amplien las opciones...

Dangerously irrelevant

Hola a todos... Sé que ando perdido. Lamentablemente sacar el tiempo para escribir ha resultado más complicado de lo previsto, sobretodo al tener que ponerme al día en la oficina y en el máster. De todas maneras he recibido muy buenos comentarios por lo que espero no alejarme mucho. Espero hoy mismo escribir una entrada más larga. Por lo pronto, quiero retomar el tema de la web 2.0.

Al parecer hay un grupo de personas que se dedican a hacer animaciones acerca de cómo ha cambiado el mundo y cómo cambiará en todos los aspectos. Debe ser un trabajo divertidísimo sentarse a pensar como será el mundo a partir de lo que ha cambiado y con datos estadísticos por lo menos cuestionables. Un poco como ser político... pero con presentaciones entretenidas. Ironicamente el autor del texto del primer video es un profesor de la Arapahoe High School en Littleton, Colorado, Estados Unidos, quien juntó los datos para hacerle una presentación a sus colegas en una reunión.

A partir de allí una serie de amigos y colegas lo han modificado hasta convertirse en el video que ahora comparto con ustedes y que se esparció viralmente por internet en febrero de 2007. Estas personas han hecho toda una serie de animaciones con datos, hay que reconocerlo, insustanciales (de hecho el título de esta entrada es el título del blog de uno de ellos); más curiosos que útiles con la que creo una intención muy clara: Sembrar una semilla para la reflexión acerca del progreso, las nuevas tecnologías y el uso que les daremos hoy y en el futuro.

Desconozco el origen del segundo video. Yo lo vi por primera vez en clase con Juan Manuel Vicaría. Habla del alcance de las tencologías de información y comunicación y presenta un posible futuro...

Los dejo los dos acá para que puedan disfrutarlos (están indudablemente bien hechos) y como materia de discusión para el que quiera.







PD. No he olvidado el tema de Jorge Barón... Anoche lo estuve viendo y conté por lo menos 20 marcas distintas patrocinando el concierto que transmitió desde Cumaral, Meta... De nuevo, si alquien tiene datos sobre nuestro amigo los espero con ansias.